Este lunes 26 de enero de 2026, fecha del aniversario del inicio de las obras de construcción de la Torre Eiffel, Anne Hidalgo, alcaldesa de París, ha dado a conocer las 72 propuestas de nombres de mujeres científicas que se inscribirán en la Torre Eiffel. Este proyecto, iniciado en marzo de 2025 por la ciudad de París, la Société d'exploitation de la Tour Eiffel (SETE) y la asociación «Femmes & Sciences», tiene como objetivo rendir homenaje a las importantes contribuciones de las mujeres en el ámbito científico.
Desde 1889, por iniciativa de Gustave Eiffel, la Torre Eiffel rinde homenaje a las ciencias con los nombres de 72 científicos franceses, todos ellos hombres, inscritos en letras doradas alrededor de su primer piso. Esta nueva incorporación permitirá devolver a las mujeres científicas el lugar que les corresponde en este panteón científico.
La comisión de expertos, copresidida por Isabelle Vauglin, astrofísica y vicepresidenta de la asociación «Femmes & Sciences», y por Jean-François Martins, presidente de la SETE, ha trabajado en colaboración con organismos de investigación como el CNRS, el INSERM y el INRIA para seleccionar estos nombres. Propone añadir 72 nuevos nombres de mujeres científicas en un friso justo encima del friso existente, en la primera planta.
Al honrar a estas mujeres, celebramos a aquellas a quienes la ciencia tanto debe y contribuimos a inspirar a generaciones enteras de científicas. La Torre Eiffel asume así plenamente su papel de faro humanista, fiel al espíritu que la vio nacer.
La lista de 72 nombres se enviará a las tres academias competentes (Ciencias, Medicina y Tecnologías), que decidirán sobre la validación oficial y definitiva de los nombres de las mujeres científicas seleccionadas.
Ver la lista completa de las 72 propuestas de nombres en la página web Paris.fr.
Tres retratos de mujeres científicas
La más antigua: Angélique du Coudray (1712-1794)
Angélique du Coudray encarna el nacimiento de la transmisión científica moderna en el siglo XVIII. Tras graduarse en obstetricia en 1739, se convirtió en comadrona y dedicó su vida a enseñar el arte del parto en todo el reino. Innovadora excepcional, inventó una «máquina», un maniquí anatómico a tamaño real, utilizado para formar a comadronas y cirujanos. Con el apoyo de Luis XV, recorrió Francia durante casi veinticinco años y contribuyó a reducir significativamente la mortalidad infantil. Pionera olvidada, impuso una pedagogía científica rigurosa en una época en la que las mujeres rara vez tenían acceso al conocimiento médico.
La más famosa: Marie Curie (1867-1934)
Figura universal de la ciencia, Marie Curie sigue siendo la única persona que ha recibido dos premios Nobel científicos en dos disciplinas diferentes: física y química. Investigadora excepcional, descubrió junto con Pierre Curie la radiactividad natural y abrió campos enteros de la investigación moderna. Comprometida, puso la ciencia al servicio de los heridos durante la Primera Guerra Mundial gracias a las unidades radiológicas móviles. Al negarse a patentar sus descubrimientos, afirmó una concepción profundamente humanista del conocimiento. Fundadora del Instituto Curie, en 1995 se convirtió en la primera mujer científica en entrar en el Panteón.
La más moderna: Alice Recoque (1929-2021)
Pionera de la informática francesa, Alice Recoque desempeñó un papel decisivo en el desarrollo de las arquitecturas informáticas y la inteligencia artificial. Titulada por la ESPCI, contribuyó a la miniaturización de los ordenadores y dirigió proyectos emblemáticos como el Mitra 15. Visionaria, ya en la década de 1970 alertó sobre los retos éticos relacionados con las tecnologías digitales y participó en la creación de la CNIL. Científica, ingeniera y pensadora de los usos sociales, encarna la entrada de las ciencias informáticas en la modernidad. El primer superordenador exaescala francés lleva hoy su nombre.